lunes, 29 de septiembre de 2014

Cupcakes de quesadilla pasiega

Segunda parte del "estado morriña"


A mi es que esta transición de vuelta a la dura realidad me cuesta un montón!!!!!!!!!! y de verdad que no es por lo de la vuelta a la rutina ni nada de eso, es que ahora veo muy lejos otra vez esos momentos de los que disfrutamos en verano... Esos días de escapada... Ese solete que te calienta el cuerpo... Esas cervezas en las terrazas....


La verdad es que también he venido con la cabeza hirviente de nuevas ideas y proyectos, con lo que me ayuda a pasar esas horas en las que estoy un poco plof. Pero, claro, esta es la pescadilla que se muerde la cola, porque llevas a la realidad una idea que tuviste en ese periodo, estas contenta y orgullosa, pero a la vez recuerdas cuando se te ocurrió... Y todo lo que vino después... Y entonces es cuando vuelve la morriña...


Hoy el ingrediente que traigo es de los días que pasé en Cantabria, aunque es muy típico de la mayoría del norte: La quesadilla pasiega. Probé un montón de ellas y esta fué la que más me gustó de todas, porque tenía un ligero toque a canela que, yo creo, la quesadilla no suele tener, no es lo tradicional, pero que a mi me encantó


Así que me compré un par de ellas y una la dediqué en exclusiva para realizar cupcakes. Y como quería que fuera lo mas realista posible, me dispuse a hacer la receta con la quesada autóctona, la comprada en el lugar. Así que, para hacerla un poco mas manejable, la metí enterita en la turmix, con un poco de leche (como cuatro cucharadas soperas), y le metí caña hasta que quedó un puré.


A los cupcakes infalibles de vainilla le añadí puré hasta que el sabor fué perfectamente distinguible, como 4 cucharadas soperas. Luego los rellené con un descorazonador de manzanas con el mismo puré. Al SMB le eché 2 cucharadas soperas del puré (es donde mas se apreciaba el sabor) y los decoré con un trozo de quesadilla y los restos de puré que me sobraron por encima.


El resultado es un cupcake muy jugoso, y eso que yo pensaba que quizá iban a quedar un poco consistentes, ya que la quesada tiene ese toque de "mazacote", pero al hacerlo puré... todo eso se quedó por el camino. Queda esponjoso y con un sabor muy autóctono del lugar.

Obviamente, el siguiente paso es realizar la quesada yo misma, o, aún mejor, hacer los cupcakes sin necesidad de quesadilla, utilizando los ingredientes para hacerla... Se estudiará.


El pañito de fondo y la cuchara es de Green Gate, el plato grande y el platito con forma de tetera son de la tienda Casa, y la taza esmaltada la compré en una ferretería en Potes, tal cual suena, solo os puedo decir que es de la marca Ibili.

Un besiño levantando la cabeza poco a poco


jueves, 25 de septiembre de 2014

Cupcakes con forma de helado de manzana y sidra

Yo ya echo de menos el verano


Y es que este año no hemos tenido casi verano, eso no me lo podréis negar, porque eso del calorazo de antaño, ya ha pasado a mejor vida, este año ha sido un verano pero raro, raro, raro... Y, claro, yo que soy una fanática del calor, a mi me ha parecido un suspiro, creo que no me he podido poner ni uno de mis vestiditos de tirantes sin tener que llevar una chaqueta fina... Cuando se ha visto eso???????.


Por otra parte, ha sido el verano en el que he conocido los helados. Por fin decidí comprarme la heladera de Lild y experimentar con ella. Se la recomiendo a todo el mundo, la verdad es que yo es la única máquina que tengo, así que no puedo compararla con otras, pero el concepto de tener una heladera y hacer tus halados caseros caseros me ha flipado, de ahí mi recomendación. Podéis ver todas las recetas en la pestaña de halados que hay mas arriba.


Así que, ahora que ya está el otoño con nosotros, es cuando yo hago balance de estas cosas. Y no me puedo olvidar de las vacaciones de este año, ese tiempo que nos sirve para desconectar y pillar fuerzas renovadas, para venir cargada de ideas nuevas y energías bien fuertes. Yo este año he pasado esos días entre Asturias, Cantabria y Turquía.


Y un poco el compedio de estas reflexiones es lo que os traigo hoy... La morriña del verano... Lo mucho que me ha encantado experimentar con mi heladera (por esos los cupcakes tienen forma de helado)... Y como homenaje a parte de esos días disfrutados, el sabor que he elegido es de manzana y sidra... Ole mi Asturias querida!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!


Estos barquillos los compré en Maria Lunarillos, y los rellené con la masa tal cual, como si fuera una cápsula de papel normal y corriente. Como véis, tienen como una especie de cámara, y eso, creo yo, que es lo que hace que se pueda hornear con ellos y que la humedad no los deje "chuchurrios" por completo. Lo único que hay que tener en cuenta es que la masa se tarda un poco mas en hacer que en las cápsulas normales, ya que no les debe llegar el calor tan directamente, así que, muy atentas al pinchar y que salga limpio el palillo antes de sacarlas.


El sabor se lo he dado con una mermelada artesana que compré en una tienda en Asturias, de manzana y sidra. A los cupcakes infalibles de vainilla le eché dos cucharadas soperas de esta mermelada, luego también los rellené con un descorazonador de manzanas con la misma mermelada, y al SMB le añadí lo que me quedaba de la mermelada, como una cucharada y media.


Un sabor potente y original que me teletransportó directamente a esos campos verdes y a esas risas que me pasé intentando escanciar la sidra.

La servilleta y el plato son de Party Fiesta

Un besote con morriña