lunes, 23 de enero de 2017

Mini pies de vino

Que penita me ha dado hacer esta receta


Como os conté AQUI cuando hice este Bundt Cake de chocolate y vino relleno para inaugurar las Navidades recién pasadas, tenía un tarro de geleé de vino La Rioja Alta que compré durante mis vacaciones en La Rioja... Tras la primera receta me quedaba la mitad y sabía que tenía que gastarlo antes de que se me pusiera malo, pero, a la vez, me daba mucha pena porque se me acabaría y me quedaría sin esta delicia.


Y dicen que el vino es muy beneficioso para la salud, como todo en esta vida, tomado con mesura. Me he estado informando un poco y entre sus beneficios destaco estos mayormente:

1.- Protege contra las enfermedades coronarias y contra accidentes cerebrovasculares isquémicos (obstrucción de una arteria del cerebro) y de la aterosclerosis (endurecimiento de las arterias)

2.- Aumenta el nivel de lipoproteínas de alta densidad HDL (colesterol bueno) en la sangre.  Gracias a sus prolifenoles y flavonoides tiene un poder antioxidante, es decir, hace inofensivo el colesterol LDL (malo) al impedir su oxidación.



3.- Tiene una acción antibacteriana y antihistamínica; reduce las alergias

4.- Contiene vitaminas que combaten el envejecimiento y ayudan a tener una piel más bella

5.- Evita la formación de coágulos al producir una acción anticoagulante; mejora la circulación de sangre en el cerebro y disminuye las inflamaciones.

6.- Aporta minerales y oligoelementos al cuerpo como: magnesio, zinc, litio, calcio, hierro y potasio


7.-Ayuda a la digestión de proteínas, por lo que se recomienda acompañarlo con carnes y quesos

8.- Controla las infecciones urinarias. Baja el riesgo de la formación de cálculos renales

9.- Disminuyen el riesgo de padecer hemorroides; contrarresta las varices

10.- Reduce la tensión arterial y el nivel de insulina en la sangre


Así que, si teníais alguna duda para realizar estas cucadas tan deliciosas, creo que se han tenido que disipar totalmente, porque, oye, cada uno toma el vino como quiere no? jajajajaja. Que no te gusta en copa?... (situación que no es mi caso porque a mi me pirra, pero, oye.... Cualquier excusa es buena, verdad?) pues nos lo tomamos en formato de mini pies... 

Ingredientes:

Masa

250gr de harina de trigo 
125gr de mantequilla a temperatura ambiente
100gr de azúcar glass 
1 huevo entero tipo XL 
1 pizca de sal

Relleno

225gr queso Philadelphia
55gr de mantequilla a temperatura ambiente
115 gr de azúcar
1 huevo talla L
2 cucharadas de harina
1 cucharadita de vainilla en pasta
110 gr de Geleé Viña Ardanza de la Bodega La Rioja Alta


Preparación:

Empezamos realizando la base de nuestras pies, la masa quebrada

Primero tamizamos la harina con un colador encima de una superficie donde sea fácil trabajar, la encimera de la cocina es perfecta. Añadimos la sal y mezclamos.

Ponemos el resto de ingrediente en un bol de la siguiente manera. Primero añadimos el azúcar y luego la mantequilla cortada en trocitos pequeños de unos 2 cm. aproximadamente (debe estar a temperatura ambiente). Juntamos con las manos, sin miedo, mezclando la mantequilla con el azúcar. Podemos emplear azúcar glass o blanquilla granulado, aunque con el azúcar en polvo es mucho más fácil trabajar. Batimos el huevo y lo echamos por encima de los anteriores ingredientes. Volvemos a mezclar hasta que esté integrado.

Hacemos un volcán con la harina en la encimera y abrimos un agujero en el medio para introducir la mantequilla con el azúcar y el huevo. Al principio puede parecer que esta masa no será capaz de absorber todos los ingredientes pero veréis como no es así. Empezamos a mezclar con la punta de los dedos, juntando poco a poco el centro del volcán con la harina hasta conseguir una mezcla semejante a arena gruesa, como si fuesen migas.

Vamos aplastando con las manos poco a poco, para que se una bien. En unos cinco minutos la tendrás casi lista, no es conveniente amasar demasiado para evitar que a la hora de estirarla la masa puede llegar a romperse. La cortamos en dos y formamos unas bolas.

Ahora solo nos queda envolver las porciones en papel film (transparente) y dejarlas reposar en la nevera durante una hora. Si dejas la masa más de una hora en el frigorífico se pondrá dura y tendrás que dejar que se temple algo para extenderla. También podemos congelar la masa y dejar que se descongele poco a poco antes de usarla.


Pasada la hora sacamos nuestra masa del frigo y la estiramos con ayuda de un rodillo, pero, recordar, nunca volvemos a masasar. Cortamos círculos con un corta pastas y los colocamos en nuestros moldes bien pegada a los bordes, y la pinchamos con un tenedor por todas partes, base y bordes laterales precisamente para que éstos no se bajen.

Precalentamos el horno a 180 grados con aire o 190 sin aire, calor abajo, y metemos el molde con la pasta dentro del congelador. El molde permanecerá allí todo el tiempo que tarda el horno en calentarse.

Cuando éste adquiera la temperatura deseada y el piloto indicador se haya apagado, sacar el molde del congela­dor y meterlo directamente en el horno caliente.

El tiempo variará con cada tipo de horno pero será aproximadamente de 8 a 10 minutos.


No cocerlas demasiado porque para que estén buenas se tienen que “quebrar” en la boca, y si se pasan de tiempo se endurecen.

En cuanto los bordes de la tartaleta empiecen a colorearse sacarlas del horno. Desmoldar y dejar enfriar sobre una rejilla.

Mientras hacemos el relleno

Batimos con la batidora eléctrica de varillas en un bowl el queso crema, la mantequilla y el azúcar hasta que esté bien integrado y cremoso. Añadimos el huevo, la harina, la vainilla y el geleé y batimos justo hasta mezclar. 

Rellenamos nuestros mini pies con esta masa y las volvemos a llevar al horno, esta vez a 180 grados con calor arriba y abajo.

Horneamos durante 20 minutos, vigilando que no se pasen.

Sacamos y dejamos enfriar sobre una rejilla.


Como yo dividí en dos la masa quebrada y una parte la congelé, la otra parte me dio para hacer 16 tartaletas... De relleno me salió mas cantidad, y sin tartaletas donde ponerlo, lo puse directamente sobre unos moldes de mini bundt cakes que tenía y lo horneé tal cual.... Como podéis apreciar en la foto de arriba quedan tan ricamente también.

Y así es como este tarro de geleé ha llegado a su fin, una deliciosa manera, según mi opinión, ya que encaja a la perfección lo crujiente de la base con lo jugoso del relleno... Y un sabor a vino que resalta totalmente.

La servilleta y el vaso son de Green Gate, la cucharita es de Krasilnikoff y las pajitas son de Tape Pink.

Besotes tristes de "porque las compras dulces turísticas duran tan poco?"




jueves, 19 de enero de 2017

S´Mores Skillet

Lo que os traigo hoy no puede ser más fácil


S’more es la abreviación de ‘some more’ (un poco más o algunos más), y esto debía ser lo que deseaban quienes crearon o popularizaron la combinación de tres ingredientes que ahora vamos a ver, pues se quedó con ese nombre. Podemos encontrarlo también escrito como smore, y es una preparación dulce tradicional de los campamentos en Estados Unidos, pero que actualmente se prepara en cualquier lugar.


Quizá ya sepáis de qué está compuesto un s´more, pero, por si acaso hay alguno que no, os comento... Este dulce lleva tres únicos ingredientes, y que no han variado desde los inicios: marshmallow, chocolate y galletas integrales (originalmente con Graham Crakers, son galletas elaboradas con harina de trigo entero).



Para degustar un s’more hay que poner como base media galleta integral (si es de las tradicionales), sobre ella se coloca una porción de chocolate del tamaño de la galleta y a continuación se quema el malvavisco (los scouts norteamericanos los hacían en los campamentos y lo quemaban en la fogata), se coloca sobre el chocolate y se cubre con otra galleta. Al presionar ligeramente el malvavisco se expande porque está semifundido y calienta el chocolate derritiéndolo ligeramente, y listo para comer.


No se conoce el origen de esta ‘golosina’ que en muchos casos se define como postre, posiblemente se realizó como tantas otras combinaciones que hemos podido hacer en nuestra infancia, pero podemos comprobar que esta caló y a día de hoy, la combinación de galletas, chocolate y malvaviscos ha sido utilizada por la industria para crear distintos dulces, helados, tartas, cupcakes, tabletas de chocolate (rellenas de galleta y malvavisco)… Parece ser que el primer documento escrito en el que se hablaba de los smores data de 1927, una publicación de las Girls Scouts de los Estados Unidos, y se atribuye la autoría de esta ‘receta’ a Loretta Scott Crew (texto de Gastronomía & CIA).


Hoy en día, muchos de nosotros tenemos soplete de cocina, así que no es necesario irse de camping para poder fundir el marshmallow al fuego, basta con que lo pinches en una brocheta y aplicarle la llama directamente.... Así se puede disfrutar en casa. Y si tenéis la suerte de contar con chimenea en vuestro hogar... No os digo nada...


Yo la verdad es que no tengo esa suerte, pero mi amigo Kike si, y yo ahora soy una enamorada de su hogar, porque a mi una chimenea es que me da la vida... Me relaja muchísimo y me desestresa cantidad... Así que con el fresquito, me encanta ir a su casa, sentarme delante de la chimenea a que me de el calorcito.... Y con una copa de vino en la mano, disfrutar de una conversación mega divertida escuchando el crepitar del fuego


El año pasado se me ocurrió llevarme los "aparejos" para hacer este dulce tradicional porque mi amigo ni había oído hablar de él ni lo había comido nunca... Lo pasamos de fábula haciéndolo en la chimenea, a falta de un tenedor telescópico, uniendo varias brochetas para poder acercar el marshmallow al fuego y no abrasarte en el intento... Fue una noche genial

Pero, si no tenéis la opción de la chimenea, pues aquí os traigo yo otra opción, que además queda cuca y original.

Ingredientes:

125 gr. de chips de chocolate
mini marshmallows
galletas saladas (yo he utilizado crackers)


Preparación:

Yo he utilizado esta sartén que puedes meter al horno y así que pille temperatura y que se gratinen los marshmallows para que tomen ese color y tengan ese toque caramelizado al gusto.

El procedimiento es bien sencillo, es que me da risa hasta explicarlo: colocamos los chips de chocolate en el fondo de la sartén y los cubrimos con los mini marshmallows (si no tienes minis, puedes utilizar de los normales, pero mi consejo es que los partas a la mitad).

Levar al horno precalentado a 180 grados por 10 minutos. Como esto de los hornos es muy dispar, mi consejo es que le echéis un ojo a los 7 minutos y actuéis en consecuencia.

Sacar y servir directamente. Se toma hundiendo nuestras galletas, estilo dippeando, en la sartén.


Es muy divertido de tomar y la verdad que es una delicia.... A mi es que es una combinación de sabores que me pirra. Hay que tomarla en el momento y no dejar pasar mucho tiempo porque si no la caramelización de los marshmallows se cristaliza y el hundir la galleta se pone cada vez mas difícil.

La mini sartén es de Megasilvita y el paño es de Green Gate.

Besotes s´moreadictos